La inteligencia artificial creativa, enfocada en la generación de imágenes y video, se ha convertido en un terreno estratégico donde Estados Unidos y China compiten ferozmente. En los últimos meses han aparecido modelos que marcan un nuevo nivel en calidad y capacidades: Nano Banana, Veo y Sora 2 desde el lado estadounidense, y Seedream, Seedance y Wan desde el frente chino. Cada uno refleja no solo avances técnicos, sino también las distintas filosofías y estrategias.
Los modelos más recientes
Nano Banana (Google, EE. UU.)
Este modelo destaca por su capacidad de edición y generación de imágenes manteniendo consistencia en sujetos y estilos. Integra herramientas que permiten combinar elementos de múltiples imágenes y produce resultados con gran fidelidad visual.
Veo (Google, EE. UU.)
Pensado para video, busca resultados cinematográficos, con integración de audio, ambientes y narrativas visuales. Es un modelo orientado a la multimodalidad y a la creación de clips más complejos y envolventes.
Sora 2 (OpenAI, EE. UU.)
La apuesta de OpenAI se centra en la precisión física y el realismo. Sora 2 logra escenas donde los objetos obedecen leyes como gravedad, fuerzas y dinámica de interacción. Además, incluye mejoras en control creativo, lo que lo hace útil tanto para cortos artísticos como para simulaciones más realistas.
Seedream (ByteDance, China)
La respuesta china en el terreno de imágenes llega con Seedream, un modelo capaz de generar y editar con alta calidad visual. Al estar respaldado por ByteDance, cuenta con el potencial de integrarse a plataformas masivas como TikTok, lo que amplifica su alcance y le da una ventaja en escalabilidad.
Wan (China)
En el campo del video, Wan se presenta como un modelo abierto y avanzado, diseñado para producir clips de texto o imagen a video con resultados competitivos. Representa un esfuerzo de China por ofrecer alternativas transparentes y escalables en un área que Estados Unidos domina, pero no monopoliza.
Enfoques, retos y limitaciones
Aunque ambos países muestran un progreso impresionante, sus enfoques presentan diferencias notables. Estados Unidos concentra su fortaleza en la innovación técnica y en la integración con ecosistemas globales. Modelos como Nano Banana y Veo no son solo experimentos de laboratorio, sino herramientas ya conectadas con plataformas masivas que captan millones de usuarios. Además, empresas como Google y OpenAI se enfocan en la apertura hacia la comunidad científica y en mecanismos de seguridad que buscan dar confianza al público, como marcas de agua invisibles para identificar contenidos generados por IA.
China, en cambio, se apoya en su enorme mercado interno y en la capacidad de escalar rápidamente cualquier innovación. Modelos como Seedream y Wan están pensados para desplegarse en audiencias de millones a través de aplicaciones ya consolidadas. Su estrategia es menos transparente en algunos casos, pero más agresiva en términos de alcance. Además, los desarrollos chinos parecen más flexibles en cuanto a restricciones de uso, lo cual acelera la adopción, aunque también genera preocupaciones sobre desinformación y deepfakes.
Ambos polos enfrentan limitaciones. Estados Unidos, a pesar de su liderazgo técnico, debe lidiar con debates éticos y regulatorios que ralentizan ciertos lanzamientos. China, por su parte, enfrenta críticas por la opacidad de sus datos de entrenamiento y la posibilidad de que priorice velocidad sobre seguridad. En cualquier caso, la competencia ha acelerado el ritmo de avances de manera global.
Quién va ganando?
Si hablamos de imágenes, Estados Unidos mantiene una clara ventaja con la madurez de modelos como Nano Banana y la integración con sus ecosistemas digitales. En video, la competencia está más equilibrada: Sora 2 y Veo marcan la pauta, pero Wan y otros desarrollos chinos empiezan a mostrar que pueden alcanzar e incluso superar en algunos aspectos a sus rivales occidentales.
En definitiva, hoy Estados Unidos sigue un paso adelante en innovación y despliegue global, pero China avanza rápidamente y tiene la capacidad de sorprender con movimientos que aprovechen su mercado masivo y su enfoque pragmático. La batalla por la supremacía en la IA creativa no tiene aún un ganador definitivo; más bien, parece un pulso en constante evolución donde cada avance de un lado obliga al otro a responder con mayor velocidad e ingenio. A este paso, parece que no habría tecnológica y geopolíticamente un ganador único, si no dos.
Opinión:
Julio G. Cabrejos A.
Ingenieria Avanzada en IA
Bolivia


