Detrás de la mirada mesiánica de Sam Altman y el éxito arrollador de ChatGPT, se esconde una historia de ambición, decisiones éticas cuestionables y una carrera desenfrenada por el poder. En su nuevo libro, El imperio de la IA, la periodista de investigación Karen Hao despoja a OpenAI de su barniz de «organización sin ánimo de lucro» para revelar las entrañas de una industria movida por la codicia y nuestra propia fascinación (o idiotez) colectiva.
El suplemento Babelia ha analizado esta obra, y el diagnóstico es inquietante: la inteligencia artificial no solo está transformando la tecnología, sino también las estructuras de poder global.
La metamorfosis de OpenAI: De la utopía al negocio
El libro de Hao documenta meticulosamente cómo una organización que nació con la promesa de ser abierta y beneficiar a toda la humanidad terminó convirtiéndose en un ecosistema cerrado y estrechamente ligado a los intereses de Microsoft.
Los puntos más polémicos que destaca Hao:
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La figura de Sam Altman: Retratado no solo como un genio tecnológico, sino como un estratega político capaz de navegar entre la Casa Blanca y los Silicon Valley más oscuros para consolidar su dominio.
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La explotación de datos: Hao pone el foco en cómo la IA se alimenta del trabajo invisible de miles de personas en países en desarrollo, a menudo bajo condiciones laborales precarias.
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La carrera armamentística: La presión por llegar primero a la AGI (Inteligencia Artificial General) está haciendo que la seguridad y la ética queden relegadas a un segundo plano.
«Nuestra idiotez»: El espejo en el que no queremos mirarnos
Una de las tesis más potentes de la obra —y que destaca la crítica de Babelia— es que el éxito de la IA no se debe únicamente a la destreza de los algoritmos, sino a nuestra renuncia al pensamiento crítico.
Aceptamos términos y condiciones sin leer, alimentamos a la «bestia» con nuestros datos personales y elevamos a figuras como Altman al estatus de gurús infalibles. El libro sugiere que la inteligencia de las máquinas crece proporcionalmente a nuestra falta de resistencia frente a la manipulación digital.
[Imagen sugerida: Portada del libro ‘El imperio de la IA’ o foto de Sam Altman en una conferencia]
¿Un futuro inevitable?
Karen Hao no se limita a criticar; su investigación es un llamado de atención. Advierte que, si permitimos que un puñado de empresas controle el «cerebro digital» del mundo, las desigualdades actuales se volverán irreversibles.
La obra es una lectura obligatoria para entender que la IA no es un fenómeno meteorológico que «sucede», sino una construcción humana diseñada por hombres con intereses muy específicos.
El imperio de la IA es más que un libro de tecnología; es una crónica sobre el poder en el siglo XXI. Karen Hao logra lo que pocos: explicar la complejidad técnica a través de la fragilidad humana y la ambición desmedida. Como concluye la reseña de Babelia, quizás sea hora de preguntarnos si estamos construyendo una inteligencia superior o simplemente una máquina más eficiente para explotar nuestras debilidades.


