Samsung Electronics ha iniciado el 2025 con el pie derecho. En su informe del primer trimestre, la compañía anunció ingresos récord que superan los ₩79 billones (unos $55 mil millones), y gran parte de este éxito se debe a su decidida apuesta por la inteligencia artificial.
A pesar de los desafíos en el sector de semiconductores, Samsung encontró en la IA un camino sólido hacia el crecimiento. Su nueva serie Galaxy S25, que llegó al mercado en enero, ha tenido una acogida impresionante gracias a funciones inteligentes que mejoran la experiencia del usuario. Esta línea de smartphones no solo generó ventas masivas, sino que también posicionó a Samsung como líder en innovación móvil basada en IA.
Sin embargo, no todo es color de rosa. La división de semiconductores —tradicionalmente una de las más fuertes de la empresa— registró una caída del 17% en ingresos, afectada por las restricciones de exportación de EE. UU. hacia China y una menor demanda de chips de alto rendimiento para inteligencia artificial. A pesar de esto, la empresa está ajustando su estrategia y se prepara para aumentar la producción de chips DRAM y avanzar en el desarrollo del HBM4, una tecnología clave para el futuro de la IA.
Samsung no solo está innovando; está reinventando su modelo de negocio alrededor de la inteligencia artificial. Y por ahora, esa estrategia le está dando resultados más que prometedores.


