Un artículo publicado en la revista IUS (2021) por Karina Medinaceli Díaz y Moisés Silva Choque analiza cómo la IA en salud está transformando la medicina, pero también plantea desafíos regulatorios y éticos urgentes.
Avances tecnológicos clave
La evolución de la historia clínica electrónica (HCE) ha permitido integrar aplicaciones de IA para:
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Registro eficiente del paciente
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Diagnósticos automatizados y predicción de riesgos
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Asistencia en toma de decisiones clínicas complejas
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Supervisión del tratamiento y monitoreo continuo del paciente
Actualmente, la IA se usa en radiología, genómica personalizada, robots quirúrgicos y en chatbots para atención al paciente.
Desafíos regulatorios y éticos
Aunque la IA aporta eficiencia, también plantea riesgos que requieren regulación específica:
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Transparencia en algoritmos y datos utilizados
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Protección de datos clínicos y privacidad del paciente
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Responsabilidad legal ante errores o sesgos causados por la IA
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Necesidad de políticas claras sobre uso y adopción en el sistema sanitario
¿Qué propone el estudio?
Los autores destacan tres líneas de acción fundamentales:
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Normas legales específicas que regulen el desarrollo y uso de IA en salud
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Formación y supervisión profesional médica para interpretar resultados de IA correctamente
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Evaluación continua de los sistemas implementados, garantizando su seguridad, efectividad y equidad
La IA tiene un gran potencial para mejorar el diagnóstico, tratamiento y eficiencia del sistema de salud. Pero, sin una regulación rigurosa y enfoque ético, ese avance puede transformar riesgos en problemas reales.
La clave no es frenar la innovación, sino asegurar que ésta se implemente de manera segura, justa y científicamente comprobada.


