Un robot cuadrúpedo desarrollado por la startup Skild AI ha demostrado una capacidad asombrosa para adaptarse a daños físicos extremos. En una prueba, el robot continuó moviéndose incluso después de que le cortaran las cuatro patas con una motosierra, una hazaña que ha generado tanto admiración como inquietud.
¿Qué es Skild Brain?
Skild AI ha desarrollado un modelo de inteligencia artificial denominado Skild Brain, diseñado para controlar diversos tipos de robots. Este modelo tiene la capacidad de adaptarse rápidamente a cambios en el hardware, incluso si nunca antes ha interactuado con ese tipo de dispositivo. Además, puede ajustarse a situaciones imprevistas, como la pérdida de una extremidad o la necesidad de moverse en terrenos irregulares.
Adaptación en tiempo real
Una de las características destacadas de Skild Brain es su habilidad para aprender y adaptarse en tiempo real. Por ejemplo, si un robot pierde una pata, el sistema puede ajustar su comportamiento para mantener el equilibrio y continuar moviéndose. Este tipo de adaptación es fundamental para aplicaciones en entornos impredecibles o peligrosos.
Implicaciones éticas y de seguridad
Aunque los avances en inteligencia artificial y robótica ofrecen numerosas ventajas, también plantean desafíos éticos y de seguridad. La capacidad de un robot para operar incluso después de sufrir daños graves podría tener aplicaciones tanto positivas como negativas. Es esencial que el desarrollo de estas tecnologías se acompañe de un marco regulatorio que garantice su uso responsable y seguro.


